¿Será que somos buenos? ¿Será que somos pocos?¿ Qué será lo que detuvo a la policia en la entrada al descampado?
Parece que la “sesera” se va adueñando de convecinos, denunciantes, policías y políticos.
De momento, como en una TREGUA, nos dejan seguir haciendo nuestro Mercado de Trueque.
El del 25 de abril estuvo muy bien. Un día radiante aunque el viento nos volaba los papeles, los atriles y casi las mantas con las cosas para el trueque.
La policia…. Se quedó en una anécdota. Personas mayores y niños les dijeron:
- “Si nos vais a echar, hacerlo antes de que me asiente a pasar el día”.
Y ellos contestaron:
- “Tranquilos, podeis estar tranquilos todo el tiempo que querais”
Y así, poco a poco se fueron montando. ¡¡¡¡ Más de 30 puestos!!!!. Bastante gente del barrio que se asoma con curiosidad. Buen funcionamiento permite que el trueque, poco a poco, se haga realidad.
Junto con esto, música de cantautores, proyectos populares como el del “Huerto urbano”, “Cine de verano en el descampado”, “Circuito de Bicis limpio”, “Recobrando la memoria histórica del descampado”, “Fotografía del descampado….”
Todos estais invitados a participar, proponer y contruir, aquello con lo que soñeis….Poco a poco, se van organizando grupos de trabajo que funcionan y se diversifican para crear juntos un nuevo espacio.
El Descampado del Parque de las Avenidas, este espacio tan maravilloso, que grita libertad y belleza de la naturaleza pura, hoy ha vuelto a brotar con su estallido de primavera y flores de mil colores, todas desorganizadas, revueltas, mezcladas.
Parece imposible que esto siga existiendo, en medio de nuestra ciudad urbana, ordenada y total mente reglada. Es su grito, nuestro grito, el de miles de flores diminutas que de forma imparable vamos a brotar en primavera, sin orden, mezcladas….. Seres humanos con proyectos como la naturaleza.
Este es el espíritu del lugar, este es el espíritu del proyecto. Crecer juntos y mezclados, hacer brotar nuestros sueños entrelazados.
¡Ánimo raneros!. Que ahora la policía solo se queda en la puerta contemplando con cierta envidia nuestra evolución.
Comentarios recibidos