Verde, arcoiris, dorado

24 05 2009

Solo en tres semanas he asistido a un desfile de colores en el descampado.

Comenzó mayo llenando los montículos de verdes. Verde oscuro del árbol, con verdes claritos de los brotes nuevos. Verdes las espigas, ¡hasta los caminos parecían verdes!

La semana siguiente estalló una multitud de colores: a los blancos y amarillos, los primeros colores moradores de la primavera, se le sumaron los azules, los violetas y algunos rojos intensos de tímidas amapolas.

El morado lo iva invadiendo todo, poco a poco, mientras se apagaban los amarillos. Matas enormes de una planta azulada,¡mas altas que yo!, que aunque no soy muy alta, supero el metro y medio…

Ahora, el dorado lo cubre casi todo. Las espigas doradas, los caminos amarillos, todo el tostado va marcando su presencia.

Ahora también hay un pequeño huertecillo. ¿Qué color tendrán las nuevas plantitas?. Pues verde otra vez, porque alguien, todos los días, por allí se pasea y las riega…

!Ánimo vecinos¡, un poquito de agua para mezclar el dorado y el verde.

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Mercado de trueque, los polis sólo en la puerta

3 05 2009

¿Será que somos buenos?  ¿Será que somos pocos?¿ Qué será lo que detuvo a la policia  en la entrada al descampado?

Parece que la “sesera” se va adueñando de convecinos, denunciantes, policías y políticos.

De momento, como en una TREGUA, nos dejan seguir haciendo nuestro Mercado de Trueque.

El del 25 de abril estuvo muy bien. Un día radiante aunque el viento nos volaba los papeles, los atriles y casi las mantas con las cosas para el trueque.

La policia…. Se quedó en una anécdota. Personas mayores y niños les dijeron:

“Si nos vais a echar, hacerlo antes de que me asiente a pasar el día”.

Y ellos contestaron:

“Tranquilos, podeis estar tranquilos todo el tiempo que querais”

Y así, poco a poco se fueron montando. ¡¡¡¡ Más de 30 puestos!!!!. Bastante gente del barrio que se asoma con curiosidad. Buen funcionamiento permite que el trueque, poco a poco, se haga realidad.

Junto con esto, música de cantautores, proyectos populares como el del “Huerto urbano”, “Cine de verano en el descampado”, “Circuito de Bicis limpio”, “Recobrando la memoria histórica del descampado”, “Fotografía del descampado….”

Todos estais invitados a participar, proponer y contruir, aquello con lo que soñeis….Poco a poco, se van organizando grupos de trabajo que funcionan y se diversifican para crear juntos un nuevo espacio.

El Descampado del Parque de las Avenidas, este espacio tan maravilloso, que grita libertad y belleza de la naturaleza pura, hoy ha vuelto a brotar con su estallido de primavera y flores de mil colores, todas desorganizadas, revueltas, mezcladas.

Parece imposible que esto siga existiendo, en medio de nuestra ciudad urbana, ordenada y total mente reglada. Es su grito, nuestro grito, el de miles de flores diminutas que de forma imparable vamos a brotar en primavera, sin orden, mezcladas….. Seres humanos con proyectos como la naturaleza.

Este es el espíritu del lugar, este es el espíritu del proyecto. Crecer juntos y mezclados, hacer brotar nuestros sueños entrelazados.

¡Ánimo raneros!. Que ahora la policía solo se queda en la puerta contemplando con cierta envidia nuestra evolución.





Policia represora en el Mercado de Trueque

19 03 2009

El último Mercado de Trueque del 14 de marzo,  marcó la historia de nuestras “Historias del descampadado“.

Vino la policia, con secreta y todo, para “espiar” y abrir expediente al “gravísimo delito” que cometíamos Truequeando sin premiso.

No molestábamos a nadie, simplemente cambiabamos libremente tiempo, espacio, juegos, sonrisas de niños, actuaciones de mimos, bailes de claqué sobre una vieja tabla… Pero a la policia no le pareció bien…..

Tenian que venir –  a realizar su trabajo, dicen-. Más bien venian a espiarnos, con, “policia de la secreta” y todo. Dicho personaje estuvo dos horas en nuestro “Mercado de Trueque”, potencialmente peligroso y delictivo,  indagando, paseando, mirando… y preguntando como cualquier otro vecino, hasta que dio la cara. Pero la cosa no se quedo ahí….Vinieron otros policías que amenazaban con detener a gente y llevársela a la comisaría si no salía un responsable.

Al final,  me quedó la curiosidad de saber a quién elegirian llevarse, entre nuestro público, tan selecto, formado por niños que miran una actuación de mimo, personas mayores paseando por la zona o sacando a sus perros, y vecinos de nuestro barrio que siempre cumplen, pagan impuestos y son buena gente.

Nos pretenden acusar, nada mas y nada menos que de ¡Invasión de la vía pública! Yo quiero preguntar bien alto lo siguiente, ¿qué tipo de vía pública es un descampado sucio y abandonado desde hace más de 40 años en el que los múltiples proyectos del Ayuntamiento no se realizan.?

No tiene luz, ni alcantarillado, no pasan los barrenderos, ni lo limpian…. Todos los veranos se quema…. y nadie hace nada. Pero eso sí, justo al otro lado de la valla que “protege” nuestro descampado, han asfastado un pequeño trocito, lo justo para poder pintar una linea verde, y cobrar a los coches que aparcan en la tierra.

¿Invadimos mucho espacio público y estorbamos directamente el paso de carruajes, sillas de bebes o de personas motóricas?, ¿No será que damos miedo por la fuerza que puede tener un movimiento comunitario sin mercantilismo?.

¿Destrozamos la propiedad ajena?, o la cuidamos y mantenemos limpiándola de escombros y basura -que por otra parte es lo que debería hacer el Ayuntamiento-, para poder realizar los Mercados de Trueque.

Pues bien, Nuestra Policía, la que todos pagamos para que nos proteja de los “peligros”, no solo no nos protege sino que nos persigue, nos acosa, nos amenaza, nos sanciona y nos multa,  por usar un espacio que es nuestro, de todos los vecinos y vecinas de Madrid.

Y yo me pregunto:

  • ¿No tienen nada mejor que hacer?.
  • ¿Ya no hay asesinatos, robos, desfalcos, tráfico de drogas,  ni otras cosas que persegir en esta ciudad tan grande?
  • ¿Por qué si entran en el descampado, con secreta y todo, y son incapaces de ir a la Barranquilla o a los poblados del ensanche o a otrs sitios?
  • ¿Realmente un grupo de personas que comparte aficiones en un descampado es tan peligroso?

La infancia de nuestro proyecto ha terminado. Ahora comienza su adolescencia rebelde, que está cansada de tantos impuestos inútiles, de sostener un sistema que no nos sirve, de alimentar a un montón de gente que ya no hace, ni cumple con aquello por lo cual les dimos el poder.

Estoy cansada de tanto abuso, de tanto miedo, de tanto vivir “agachadita”, sin que nadie te vea, sin que nadie te oiga. Estoy cansada del anonimato silencioso de una masa cumplidora con las normas, que es “maltradada” por los poderes que un día, según dicen algunos, por mayoría eligió.

Ellos viven de nuestro esfuerzo, de nuestros impuestos y pretenden que sigamos callados y sin hacer nada, escondiendosnos en los rincones de las normas oscuras que ellos mismos trasgreden con total impunidad.

No deseo que mis impuestos sirvan para los fines improductivos de un conjunto de personas nos imponen sin motivo. No considero apropiado, ni justo que nos tachen de “delincuentes” o infractores  por ser creativos, por tener criterio, por tener opinión y voz.

No quiero seguir alimentando un sistema que ha perdido la cabeza y el orden de las prioridades. Por ello protesto. Pero esta vez,  no voy a protestar delante de los mismos poderes públicos que son al mismo tiempo juez y parte.

Ahora Comienza la Voz del pueblo a tener fuerza. Encontraremos la forma de seguir compartiendo ilusión, proyectos, sonrisas…. Estoy segura de que todos, los que en algún momento estuvieron en uno de los Mercados de Trueque también tienen voz .

JUNTOS SEREMOS CAPACES DE HACERNOS OIR





Día 1 del descapado: “saltando los muros del miedo”.

20 02 2009

Era primavera y como todas las primaveras, Luis y Ángel tenían sus gusanos de seda en una jaca de zapatos para poder observar como hacían el nido y se convertían en bellas mariposas.

Yo había subido a su casa, como muchos días, a jugar con las canicas. Me encantaba tirar las bolas de colores de derrumbar de un golpe sus soldaditos de plomo. Entonces Angel se presentó en el salón con una caja de zapatos. -¿Quieres verlos?, son gusanos de seda- dijo Ángel destapando la caja. Me asomé a mirar. Aquellos seres que me daban un poco de asco, pero no mucho, se movían lentamente. Habían mordido las hojas, de no se que árbol, haciendo bonitos círculos. En una de ellas ya no quedab nada mas que el rabito del centro, porque a los gusanos de seda no les gusta los nervios…. Como quedaban pocas hojas, los dos dijeron: Vamos a por morera al jardín de las monjas¡ ¿te vienes?-

¡Guau!…. ¡¡Que aventura!!!.Claro – les dije- mientras pensaba por dentro- si ellos van, yo también. No quiero que esos bichitos se mueran de hambre antes de ver como hacen su nido y se convierten en mariposa…

Caminamos por el borde de casa, lleno de barro y baches, hasta que llegamos al muro. Era un gran muro de piedra. Para verlo entero tenia que echar mucho para atrás la cabeza. Sólo así lograba ver los múltiples cristalitos de colores, que las monjas habían colocado para que, si por casualidad a alguien se le ocurría saltar el muro, se pinchara…. Pero yo no pensaba en ello. Solo miraba como resplandecían a la luz del sol y me hechizaban.

Luis, ya se había doblado por la mitad, mientras Ángel trepaba a su espalda y se empinaba para subir, y alcanzar el borde de los cristales de colores…..

-¡¡ Venga, venga, un poco más, que casi llego¡¡ decía Ángel mientras colocaba los pies sobre los hombros de Luis, lanzaba una pierna sobre el muro….

En mi cabeza resonaban mil palabras, mil veces dichas por mi madre- al jardín de las monjas no vayas, no hagas tonterías ….” “Esas cosas son de chicos…” y “además está el descampado ese al lado…. ¡quién sabe qué gente irá por allí!.

Ángel había desaparecido detrás del muro. Luis se estaba tirando de un trozo de hierro doblado de la puerta de hierro de la entrada, empeñado en hacer de su tamaño…. Casi iba a desaparecer tras la gran puerta de hierro negro forjado, mientras me entretuve mirando hacia arriba. También terminaba en grandes lanzas puntiagudas… De pronto, ya no estaba alli. La chapa había cedido y se haía vuelto a su sitio.

Yo, ya no estaba tan segura de lo divertido de la aventura… Me acordé del comentario que escuché entre mi madre y la vecina del pescado-

Mi madre, suspirando, decía.. ¡¡Ahssss!!! Me han dicho que están pasando ¡¡¡una de cosas!!! que dan miedo…

La vecina del pescado –Ahí hija, y que lo digas. Ayer mismo…..Mari, si mujer, la de bloque del lechero, me contó que había visto a un grupo de gitanos con intenciones de asentar aquí su campamento– Entonces se dieron cuenta de que las estaba escuchando y con cara muy sería me dijeron a coro: –“por allí no vayas, que te pueden pasar muchas cosas malas”

¡¡UFF!!!, pensé- y yo estoy aquí. Algo inquieta, seguía pensandoVaya, ahora tampoco veo a Luis Dije chillando- ¡¡¡Ángel, Luis.¡¡¡esperadme!!!…

Esperé un rato mientras intentaba colarme por donde había desaparecido Luis. Mientras intentaba doblar la parte de chapa, estaba muy atenta a todo lo que oía. Como no me contestaban me puse nerviosa y grite….

– ¡¡¡Jobar!!! no tiene gracia…..Se me ha quedado engancha la camiseta. ¿Es que no me oís?. ¡¡¡¡No puedo pasar¡!!. ¿Por qué no me contestáis….?

Más silencio, y yo más nerviosa. Tiraba suave y luego cada vez más y más fuerte de la chapa de la puerta, pero no había forma. Aquello no se movía. Al cabo de un rato sonó un inconfundible ¡¡¡¡Rasss!!! . – ¡¡¡La que me va a caer cuando llegue a casa!!!! – Pensé, la camiseta se había roto librándome de las garras de la puerta de hierro.

Me puse en pie y mientras daba vueltas sin separarme de la puerta pensaba…: Aquí estoy, sola, en medio del lugar prohibido, tan cerca del descampado…. Pero ¿qué estarán haciendo? ¿Por qué tardan tanto?….

Buscando una salida a la desesperada, me dije a mi misma: ¿Y si salto el muro….? ¡¡¡Cualquier cosa antes que quedarme yo sola aquí, con este silencio¡¡¡

Comencé a saltar todo lo alto y fuerte que podía, pero nada, aquello estaba muy alto para mi altura de 6 años. Se me ocurrío otra idea. Recordé que un poco más abajo había un agujero a mi altura, por el que se colaban los gatos, y comencé a buscarlo mientras seguía chillando ¡¡¡¡Áaaaaangel!!!!, Luiiiiiis!!! ¿¿¿¿A que esperáis…..? , ¡os van a pillar….!

-¡Ahyyyyy!!! – oí detrás del muro. Entonces corrí frenéticamente para encontrar el dichoso agujero. Por fin estaba allí, pero claro, era demasiado pequeño para mi cuerpo de 6 años.

Justo a mi espalda noté como alguien corría detrás mío… Su respiración era agitada y resoplaba acercándose cada vez más y más a mí. Mi corazón sonaba muy fuerte ¡plofff, plofff, plofff!

En mi imaginación, claro que yo no sabía que me lo estaba imaginando, sentí como me daba su aliento en el cogote…. Oí los pasos a la carrera de otra persona que me adelantaba y decía: -¡¡¡¡¡Corre, corre Carla que nos pillan…..!!!!.

Comencé a correr como una desesperada, sin pensar, solo en correr lo más rápido que podí. Había atravesado tres colinas corriendo detrás de Ángel y Luis, que cada vez se hacían más y más chiquititos. Rodé por la primera cuesta, porque las piernas me temblaban. Cuando ya no puede más me pare. Al cabo de un rato, recuperé el aliento y me di cuenta de que estaba en un lugar precioso: el Descampado. Estaba lleno de flores de todos los colores. Las matas de violetas eran tan altas como yo. Había árboles, zarzas y una charca al fondo donde crecían juntos muchos pájaros. También había un montón de pequeños senderos. Todo era genial, además no había nadie que me asustara. A pocos metros estaban Ángel y Luis, tumbados en la hierba, riéndose y mirando al sol . Se tiraban por encima miles y miles de grandes hojas de morera. Me junté con ellos a reír, empujarnos, y lanzarme a la batalla de hojas verdes de morera, en un paisaje de mil colores.

Acababa de atravesar los muros invisibles del miedo. FINNN